Cuántas veces... he imaginado abrazarnos, fundirnos en él para siempre juntos, para no separarnos jamás.
Cuántas veces... he querido al abrir los ojos, encontrarte acostada a mi lado y contemplarte desde los pies hasta el mirar de tu querer. Cuántas lágrimas!... nunca has visto en mis mejillas escurrirse lentamente al caerse al vacío, y perderse en el olvido.
¿Hasta cuándo, podremos estar juntos?... ¿Hasta cuándo, ese día nos llegará?...